Translate

lunes, 8 de julio de 2013

Un viaje por las páginas del Caribe

Por Cesar Caldas: 
Escritor y Catedratico

(Con permiso de Nicolás Guillén)

Por el Mar de las Antillas
anda un barco de papel (…)

Nicolás Guillén

A veces recorro mi ciudad, mi natal Santiago de Cuba y, también a veces, llego hasta la bahía, nuestra querida Alameda Michaelson y hago lo único que puedo hacer en ese momento: sentarme en uno de los viejos banco del parque y mirar el mar, en toda su inmensidad.  Ahí, sentado solo con mis recuerdos y mis andanzas, noto que las olas llegan en su eterno deambular, y mirándolas, pienso en el Caribe,  grande, misterioso y queridísimo, donde se ha escrito un tesoro que nos permite a los caribeños todos sentirnos más que orgullosos, me refiero a algunas de las grandes novelas del Caribe, cuya lectura es, acaso, imprescindible.
Y allí, sentado en mi Alameda, comienzo un recorrido imaginario por el Caribe, mejor aún, un recorrido por su discurso novelar: pienso en ese grande de mi tierra cubana, el inolvidable Alejo Carpentier con su novela El reino de este mundo, donde deja patente lo que él mismo denomina lo real maravilloso cuando expresara: “pero que es la historia de América toda, sino una crónica de lo real maravilloso”, donde recrea momentos reales e imaginarios de los sucesos ocurridos en Haití cuando su guerra de independencia. Y de Cuba también es Marta Rojas, a quien le debemos la novela El columpio de Rey Spencer, que trata de la diáspora jamaicana a mi Isla.
Llego a la República Dominicana, donde el maestro Marcio Veloz Maggiolo nos ofrece La mosca soldado, no solamente una novela, sino también un relato arqueológico y que constituye un cambio temático entre los escritores de esta parte del mundo.
Tomo el timón de mi barco marinero, y conduzco su casco de papel hacia Barbados, donde nació George Lamming, novelista de talla mayor que nos entregó una obra monumental, que ha devenido en la novela mayor del Caribe anglófono: En el castillo de mi piel, novela que ha sido y sigue siendo leída por generaciones de lectores que la siguen perpetuando en la memoria.
Al llegar a Dominica, me recibe el recuerdo de Jan Rhys, la mujer a quien le debemos El vasto mar de los zargazos, donde se exponen las historias y conflictos de una familia en esta isla caribeña.
La Guyana Inglesa es mi próximo puerto, ahí está Jan Carew, el gran escritor con su obra Midas Negro, donde se aborda el tema no solo de la raza, como sucede en la obra de Lamming, sino también el de la diáspora, una vez más en la literatura caribeña: es la historia del joven caribeño que va a Europa….. y regresa. 

Ya ahí también yo decido regresarme a casa, hasta un próximo día, en que vuelva a mi Alameda y continúe el viaje, por los tantos sitios que me faltaron, donde aguardan novelas, años y escritores, a que sigamos llegando lectores curiosos, para viajar el Caribe a través de sus páginas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Gracias por dedicarnos su tiempo, usted es de suma importancia para nosotros!