Cada
siglo la vida nos da la oportunidad de conocer un líder innato, con visión
propia y apegada a las leyes divinas. A muchos de ellos lo conocemos por su
legado e historia que queda plasmada en los libros.
Hoy
en ocasión de un año a su deceso recordamos a uno de los hombres más brillantes
en la pedagogía, el arte y la cultura, que haya pisado suelo hispano. Hacemos
referencia al Hno. Alfredo Morales, un hombre de alma noble, de espíritu incansable,
infalible en sus criterios.
Morales
fue lo más parecido al amor que se describe en Corintios 13: perseverante,
justo y autentico.
Aunque
sus funciones vitales y su presencia física dejaron de ser, él sigue existiendo
en cada abrazo, en los apretones de mano, en la comunidad lasallista esparcida
por todo el mundo.
Su
existencia permanece en cada una de sus obras artísticas, culturales y
pedagógicas, propias de quienes vienen al mundo con una misión de entrega muy
elevada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por dedicarnos su tiempo, usted es de suma importancia para nosotros!